sábado, 3 de diciembre de 2016

Canción de la vida - Sat Gurprasad (En Vivo) Mirabai Ceiba

La vida es belleza, admírala 
La vida es un sueño, realízalo 
La vida es un reto, enfréntalo
La vida es un servicio, complétalo 
La vida es una lucha, acéptala 
La vida es una tragedia, confróntala 
La vida es una aventura, atrévete 
La vida es oportunidad, tómala 
La vida es un juego, juégalo 
La vida es una promesa, cúmplela 
La vida es tristeza, supérala 
La vida es una canción, cántala 

Ek Ong Kar 
Sat Gur Prasad 
Sat Gur Prasad 
Ek Ong Kar 
...
La música la tienes al final de la lista de mantras...

martes, 22 de noviembre de 2016

MEDITACIÓN

"Alma"

“Un físico encuentra información sobre el «alma» en las células humanas”.
El equipo del físico británico Roger Penrose ha encontrado pruebas de que los microtúbulos de las proteínas contienen información cuántica sobre el ser humano,que algunos denominan “alma” y podría perdurar tras la muerte del cuerpo, informa “The Daily Express”.
Penrose explica que una prueba de esta teoría es que, cuando alguien muere, esos conductos liberan su información subatómica al universo pero, si el proceso es temporal y logra regresar a la vida, regresa a cuerpo: esa sería la vivencia de las personas que tienen experiencias cercanas a la muerte.
“Si el paciente no sobrevive al trance y fallece es posible que la información cuántica pueda existir fuera del cuerpo, como ‘alma’, tal vez de manera indefinida”, añade Roger Penrose.
Los investigadores del Instituto Max Planck de Física (Múnich, Alemania) están de acuerdo y establecen que el universo físico en que vivimos se basa en nuestra percepción pero, una vez que nuestra parte física muere, existe un infinito más allá.
Quien fuera máximo responsable de esa institución, Hans-Peter Durr, subraya que “lo que consideramos como ‘aquí y ahora’, este mundo, solo es la parte material de lo que nos resulta comprensible”, mientras que “el más allá es una realidad infinita mucho mayor”.
En este sentido, Durr detalla que “nuestras vidas ya están rodeadas” de ese otro mundo en el que, “cuando el cuerpo muere, el campo espiritual cuántico permanece”, un fenómeno que se podría considerar “inmortalidad”.
RT News, 15 noviembre 2016.

sábado, 15 de octubre de 2016

Esfuerzo total


No dejes escapar a las personas que hacen bonito tu mundo

Las personas que hacen bonito tu mundo son aquellas que permanecen. O sea, quienes te reconfortan, te sacan sonrisas, te sosiegan y te mantienen fuerte ante la vida. Con ellas las relaciones son sólidas, consistentes y leales.

Las personas que hacen bonito tu mundo son las sinceras, las que aprietan la mano y cuando miran a los ojos llegan hasta el corazón. Su sola presencia emociona, porque respetan, porque no juzgan y porque siempre dan la cara. Por eso son las personas que hacen lindo nuestro mundo.




Amo a la gente sentipensante que no divorcia razón y emoción

Decía Eduardo Galeano que “el lenguaje que dice la verdad es el lenguaje sentipensante” y que las mejores personas son aquellas que son capaces de pensar sintiendo y sentir pensando.

Esto le llevó a afirmar aquello de “me gusta la gente sentipensante, que no separa la razón del corazón. Que siente y piensa a la vez. Sin divorciar la cabeza del cuerpo, ni la emoción de la razón”.

viernes, 14 de octubre de 2016

Odio - envidia - ofensas - ...

Un sabio pregunto:
- Si alguien te trae un regalo, pero tu no lo aceptas ¿a quién pertenece el regalo?
- A quien lo trae - respondió uno de sus discípulos -
- Lo mismo ocurre con el odio, la envidia y las ofensas. Mientras no los aceptas, le siguen perteneciendo a quien los trae.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Curso de Mindfulness

MINDFULNESS
PARA LA CONQUISTA DEL BIENESTAR



La práctica de Mindfulness como herramienta para reducir el estrés y aumentar el bienestar.
La sensación de ”no poder parar” es una de las más comunes que podemos experimentar en nuestro ritmo de vida diario. Esto puede tener un impacto enorme: nuestro cuerpo y mente pueden desarrollar enfermedades asociadas con el estrés, nuestras relaciones verse alteradas por nuestro estado de aceleración y piloto automático, reduciendo todo ello de manera significativa nuestra calidad de vida.

En este Taller los/as participantes podrán explorar diferentes ejercicios de Mindfulness y su potencial aplicación en la vida cotidiana de manera práctica y sencilla. Está pensado para cualquier persona en proceso de búsqueda y crecimiento personal así como aquellas que viven situaciones de estrés, ansiedad, enfermedad crónica, malestar físico o mental o insatisfacción vital.
En caso de estar interesado puede inscribirse en el siguiente enlace: Inscripción

 

viernes, 10 de junio de 2016

Meditación los Viernes

CURSO PRÁCTICO DE MEDITACIÓN

A partir del viernes, 9 septiembre de 2016, en horario de 18:00 h. a 20:00 h. comenzará un curso práctico de meditación. Terminará el 23 de Junio de 2017.
La práctica fundamental del curso es la MEDITACIÓN, acompañada de Mantras, Técnicas de respiración y Relajación, en un ambiente de total silencio.
Se practicarán al principio diferentes técnicas de meditación, insistiendo principalmente en la técnica del Vipassana – Mindfulness.

La práctica continuada nos ayudará a enfocar nuestra atención en lo esencial, en lo que es importante, en lo que tiene sentido…
Como dice Gurdieff, sabio sufí, “La Atención es la moneda que tengo que pagar para comprar mi libertad interior”.

Tienen prioridad las personas que están asistiendo a clases de Yoga los viernes.


Como las plazas son limitadas, si deseas inscribirte en este curso envía un email a Ramiro indicando tu NOMBRE, APELLIDOS, EMAIL.

Se te confirmará si estás inscrito o en lista de espera...

Amar y Mar...

jueves, 9 de junio de 2016

RAP DEL PERDÓN

Esto del perdón parece una locura, pero es la única cosa que todo lo cura. La idea es la siguiente, es que no hay nada fuera sólo tus pensamientos y tu mente es la que crea. La verdadera acción es sólo darte cuenta, únete a la vida, deja de ir por tu cuenta. Ignora de una vez la voz de tu cabeza: es sólo un programa, dolor miedo y pereza. Se le ha llamado Ego, es un software menta, te hace sentir apego y que la muerte es real. Y ahora te lo explico en unos pocos pasos: si quieres liberarte, realiza este trabajo. Acepta tu sentir, observa qué se siente, es sólo energía que brota del subconsciente. No intentes descubrir, ni resolver el caso: si es sufrimiento es culpa, y si es culpa es que es falso. Nada será probado, ni cosa constatada. Sólo has de decir: “sólo sé que no sé nada”. Sólo una solución, en medio del conflicto, suelta todo juicio, que no existe veredicto. Si estás tratando de programar todo el futuro, sin duda lo verás todo de color oscuro. Acepta que el conflicto está sólo en tu mente: nadie te ha hecho nada, siéntelo que es evidente. Yo elijo cambiar toda mi percepción. Repite esto conmigo y acepta la sanación. Todo mi pesar se lo ha llevado el viento y sólo queda en mí un profundo agradecimiento. Comienza este camino, hazlo ya sin más demora, que lo único que existe es el aquí, es el ahora. Todo miedo es producto de la inconsciencia, créete esto, amigo y ten un poco de paciencia. Renuncia al sufrimiento, que no sirve para nada. Verás que no te miento, toda tu mente se aclara. Si estoy haciendo un juicio, no veo correctamente, de nuevo me ha atrapado el Ego, que es muy persistente. Este mundo de espejos tiene un raro mecanismo: todo lo que ves es el reflejo de ti mismo. Si quieres controlar, ya te has equivocado, el programa te maneja, estás siendo controlado. Para disfrutar de una lectura grata comienza por los sabios, Maharaj Sri Nisargadatta. Si no tiene valor, no seas tú quien se lo des, Un curso de Milagros, lección 133. Si crees que eres un cuerpo, piensa en esto y detente: soy sólo Consciencia, soy Espíritu, soy Mente. Dar y recibir, ya no existe distinción, con tu mente liberada todo es Vida, paz y unión. Se acabó todo sufrir, llegó el fin del invierno, caliéntate en el fuego del reflejo de lo eterno. Ésta es la visión Advaita, es la no-dualidad. Si miras a tu centro hallarás la libertad. Vive en el presente, solamente el hoy. Recuerda simplemente que yo existo, que yo Soy. Todo el Poder es tuyo, en ti está latente, elige ver un mundo totalmente inocente.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Caer en la cuenta

Vivir en el momento presente 
implica un alto nivel de atención, 
lo cual posibilita ver las cosas como realmente son.


VIVE CADA MOMENTO DE LA VIDA COMO UN REGALO

lunes, 16 de mayo de 2016

El yoga puede reducir los problemas cognitivos y emocionales que sufren los enfermos de Alzheimer


NOTICIA
·       Título original: Changes in Neural Connectivity and Memory Following a Yoga Intervention for Older Adults: A Pilot Study
·       Fuente: Journal of Alzheimer's Disease
·       Fecha: Abril 2016   MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) –
Paz interior y un cuerpo flexible pueden no ser los beneficios más valiosos que ofrecen el yoga y la meditación. Una nueva investigación de un equipo dirigido por neurocientíficos de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, encontró que un curso de tres meses de práctica del yoga y meditación ayudó a minimizar los problemas cognitivos y emocionales que a menudo preceden a la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia, siendo incluso más eficaz que los ejercicios de mejora de la memoria que se han considerado la estándar de oro para la gestión del deterioro cognitivo leve.
“El entrenamiento de la memoria era comparable al yoga con meditación en términos de mejora de la memoria, pero el yoga proporcionó un beneficio más amplio que el entrenamiento de la memoria, ya que también ayudó con el estado de ánimo, la ansiedad y las habilidades de afrontamiento emocional”, destaca Helen Lavretsky, autora principal del estudio y profesora en el Departamento de Psiquiatría de UCLA. Las personas con deterioro cognitivo leve tienen 2,5 veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.
El estudio, publicado este martes en ‘Journal of Alzheimer’s Disease’, comparó los resultados del yoga y la meditación con los del entrenamiento de la memoria, que incorpora actividades que van desde programas informáticos hasta crucigramas. Se evaluó a 25 participantes, todos mayores de 55 años, midiendo sus cambios no sólo en el comportamiento sino también en la actividad cerebral.
“Histórica y anecdóticamente se ha pensado que el yoga es beneficioso para envejecer bien, pero ésta es la demostración científica de ese beneficio”, subraya Harris Eyre, autor principal del estudio, candidato doctoral en la Universidad de Adelaide en Australia y un ex becario Fulbright en el Instituto Semel para la Neurociencia y Comportamiento Humano de UCLA. “Estamos convirtiendo la sabiduría histórica en evidencia de alto nivel necesaria para que los médicos recomienden la terapia a sus pacientes”, añade.
Lavretsky y Eyre estudiaron a participantes que habían informado de problemas con su memoria, como la tendencia a olvidar nombres, caras, citas o cosas. Los sujetos fueron sometidos a pruebas de memoria y escáneres cerebrales al inicio y al final del estudio. Un total de 11 participantes recibieron una hora a la semana de entrenamiento para mejorar la memoria y pasaron 20 minutos al día realizando ejercicios de memoria: asociación visual y verbal y otras estrategias prácticas para mejorar la memoria, basadas en técnicas respaldadas con investigación.
Los otros 14 participantes tomaron una clase de una hora una vez a la semana en Kundalini yoga y practicaron meditación Kirtan Kriya en su casa durante 20 minutos cada día. Kirtan Kriya, que consiste en el canto, movimientos de la mano y la visualización de la luz, se ha practicado durante cientos de años en India como una manera de prevenir el deterioro cognitivo en adultos mayores, señala Lavretsky.
APORTA BENEFICIOS A LA MEMORIA VISUAL-ESPACIAL Y VERBAL
Después de 12 semanas, los científicos observaron mejoras similares entre los participantes de ambos grupos en la memoria verbal, que entra en juego para recordar nombres y listas de palabras. Pero los que habían practicado yoga y la meditación tenían mayores mejorías que los otros sujetos en las habilidades de memoria visual-espacial, importante para recordar lugares y ubicarse al caminar o conducir.
El grupo de yoga-meditación también obtuvo mejores resultados en términos de reducción de la depresión y la ansiedad y mejorar las habilidades de afrontamiento a las emociones y resistencia al estrés. “Cuando se tiene pérdida de memoria, se puede llegar a estar muy preocupado por ello y puede llevar a la depresión”, afirma Lavretsky, también investigador en el Instituto Semel.
Los investigadores informan de que las mejoras externas de los participantes en la memoria se correspondían con los cambios perceptibles en su actividad cerebral. Utilizando imágenes de resonancia magnética funcional, que mostró que los sujetos de ambos grupos tuvieron cambios en su conectividad cerebral, pero los cambios entre el grupo de yoga fueron estadísticamente significativos, mientras que los cambios en el grupo de la memoria no lo eran.
Los investigadores atribuyen los efectos positivos de los “ejercicio cerebrales” a varios factores, incluyendo su capacidad para reducir el estrés y la inflamación, mejorar el estado de ánimo y la capacidad de recuperación, y la mejora de la producción del factor de crecimiento neurotrófico derivado del cerebro, una proteína que estimula las conexiones entre las neuronas y pone en marcha la actividad de la telomerasa, un proceso que reemplaza material genético perdido o dañado.
“Si usted o sus familiares están tratando de mejorar su memoria o compensar el riesgo de desarrollar pérdida de memoria o demencia, una práctica regular del yoga y la meditación, podría ser una solución sencilla, segura y de bajo costo para mejorar su capacidad cerebral”, concluye Lavretsky .

Para acceder al texto completo: Journal of Alzheimer's Disease






RESPIRACIÓN CONSCIENTE COMO PRÁCTICA MEDITATIVA

Parece innegable que la mente se maneja por determinados “principios” –pautas o patrones de creencias-, nacidos en el contexto familiar y educacional, a los que se aferra de una manera frecuentemente automática.
De hecho, un ejercicio muy saludable consiste en hacer conscientes los “principios” que rigen nuestros comportamientos. ¿Qué creencias se me repiten detrás de los sentimientos y de las acciones que pongo en marcha? Basta prestar un poco de atención para constatar hasta qué punto nos dejamos mover por lo que pueden llamarse con razón “creencias irracionales”, que suelen habitar nuestro inconsciente.
Tales creencias –en cuanto “programas” instalados en nuestra mente- se hacen presentes en todos los campos: emocional, interpersonal, político, religioso… Y se manifiestan también en el modo de afrontar el camino espiritual y, en concreto, la práctica de la meditación.
Una de las creencias habituales es aquella que tiende a desvalorizar lo que parece más simple o sencillo, en beneficio de lo que se percibe como más sofisticado. Si a eso se le añade la atracción de la mente –con frecuencia compulsiva- hacia experiencias “especiales” o “extraordinarias”, el resultado es algo parecido a este cóctel: se valoran prácticas más rebuscadas o simplemente más “difíciles” porque se alienta la expectativa de que serán ellas las que nos obtengan con más seguridad experiencias más valiosas.
Me parece importante reconocer que tal planteamiento esconde, al menos, dos trampas: por un lado, entender la espiritualidad como el logro de “experiencias” no es sino narcisismo disfrazado –“materialismo espiritual”, lo han llamado los sabios- que refuerza y alimenta el ego, con lo cual se produce justamente lo más opuesto a lo que significa la espiritualidad; por otro, se está poniendo el acento en el buscar, más que en el “dejarse encontrar”, con lo cual la propia búsqueda resulta engañosa al hacernos pensar que aquello que nos plenifica se halla fuera o lejos de nosotros.
En el camino espiritual se requiere una especial lucidez para detectar las trampas, muchas de ellas en principio inconscientes, que lo acechan. En este escrito quiero referirme solo a una de ellas, ya mencionada, que tiene que ver con la práctica meditativa.
En el ámbito de tales prácticas, suelen apreciarse dos fenómenos recurrentes: la búsqueda de alguna práctica “especial” que proporcione resultados de un modo rápido y palpable, y la tendencia a alternar prácticas muy variadas, sin un criterio coherente. Como consecuencia, se suele dejar de lado una muy sencilla, pero profundamente eficaz, como es la respiración consciente.
Se trata de una práctica completamente simple, al alcance de todos y que, cuando se mantiene con perseverancia, produce efectos realmente transformadores. ¿Cómo hacerla?
Se trata de llevar toda la atención, de la manera más descansada posible –como si fuera un juego- al proceso respiratorio. No hay nada que conseguir; ni siquiera hay que buscar “hacerlo bien”. Queremos únicamente educar la atención, para poder vivir la mente, no como la “dueña” de casa que condiciona nuestro estado de ánimo, sino como una herramienta a nuestro servicio. Es decir, queremos adiestrarnos en pasar del pensar al atender.
Esa tarea de educación requiere –como cualquier otra tarea educacional- dos actitudes simultáneascariño y firmeza. Por eso, cada vez que nos damos cuenta de que nos hemos distraído, con todo cariño, pero con toda firmeza, volvemos a “traer la mente a casa”, para continuar descansando en la atención.
Se trata, realmente, de descansar. El acento no tiene que estar puesto en el esfuerzo por atender, sino en descansar en la atención que somos: sabiendo que es ella la que nos sostiene a nosotros.
Para vivir bien la práctica, ayuda mucho hacerse consciente de los cuatro momentos de la misma, respetando todo el proceso: exhalación – pausa – inhalación – pausa.
Este modo de hacer, no solo resulta beneficioso para todo nuestro organismo por la propia ralentización del movimiento respiratorio –como ponen de relieve rigurosos estudios médicos-, sino que facilita notablemente el propio ejercicio de la atención.
Según aquellos estudios, cada día respiramos unas 26.000 veces, lo cual significa que se movilizan alrededor de 14.000 litros de aire. Pero mientras lo ajustado sería que una persona hiciera 4 ó 6 respiraciones por minuto, lo más habitual es que se produzcan entre 16 y 20. Y si una respiración consciente –profunda, armoniosa y pausada- podría reponer el 99% de la energía que necesitamos, con frecuencia apenas lo hace en un 10 ó 20%.
Con todo, más allá de los beneficios para la salud, la respiración consciente nos regala serenidad, ecuanimidad, libertad interior, mayor consciencia y apertura a la consciencia de nuestra verdadera identidad.
En la práctica consciente, la respiración va ocupando todo el espacio, hasta quedar solo el hecho de respirar. Y experimentas que no eres tú quien respira, sino que, más bien, la respiración se hace en ti o a través de tu persona; en realidad, eres respirado(a).
Es la Vida la que respira a través de ti y de cada uno de los seres. La Vida que tú también eres, sin ningún espacio de separación. De este modo, la respiración consciente te pone en contacto directo con la Vida que eres.
Insistir en la bondad de esta práctica no significa, obviamente, negar el valor de otras (afectivas, atencionales o más “silenciosas”): cada persona verá cuál es la que mejor se adecua a su perfil y a la circunstancia por la que está atravesando en cada momento. Con esta aportación, pretendía solo prevenir del riesgo de perdernos en la búsqueda de la “variedad” –que, en definitiva, nos aleja de la constancia-, a la vez que subrayar la eficacia transformadora de la respiración consciente, tanto en nuestra vida cotidiana, como en la comprensión de nuestra verdadera identidad.


domingo, 15 de mayo de 2016

Yoga cuántico para la transformación personal.

La filosofía de la mecánica cuántica invita a un cambio de paradigmas y un cambio en la percepción de la realidad, tanto es así que nos adentra a un mundo cuántico, el cual es el origen de la realidad que percibimos.
La filosofía cuántica enseña que podemos escoger nuestra visión del mundo entre una serie de posibilidades, por tanto el trabajo consiste en identificar las posibilidades que servirán para una mejor concepción de la vida.
Del fruto de la concientización de la realidad cuántica proviene lo que se conoce como iniciación e iluminación, a la vida trascendente, y la percepción de la realidad verdadera.
La conciencia es la que crea en último término la realidad, porque la elección de lo que es real, suceso tras suceso, siempre depende de la conciencia.
·         la conciencia es la base de toda la existencia.
·         la conciencia es la base del Ser y la fuente de la creación.
·         la conciencia juega un papel importante en la configuración de la realidad.
·         la entidad que transforma la posibilidad en realidad es la conciencia.

La manera de asimilar las leyes de la mecánica cuántica implica el alejarnos de los paradigmas que conforman la aparente realidad y crear una realidad nueva basada en el concepto de consciencia. Aprender a percibir con nuestro “ser consciencia”, el cual es el único que percibe la realidad más profunda.
Es decir se debe de dejar de pensar en cosas y aprender a pensar en posibilidades, donde cada posibilidad es un argumento de la conciencia.
Cuando alguien siente que percibe este mundo como otro ser diferente a sí mismo, cuando alguien siente, que no es él quien actúa, sino que su cuerpo es un instrumento de la realidad cuántica trascendente, es decir, cuando únicamente se siente que es observador de la vida, es cuando se dice que la persona se ha iniciado al conocimiento trascendente.
El conocer el yo cuántico constituye la iluminación.
Para llegar a “ser consciencia”, el Yoga y principalmente la meditación nos proporcionan una gran ayuda, facilitándonos un estado de ecuanimidad emocional.
Ecuanimidad quiere decir que el cerebro va a procesar cualquier información sin verse mediatizado ni por la atracción, ni por el rechazo, ni por la indiferencia.
Lo que la ecuanimidad hace es impedir una reacción apresurada, automática y ciega. Nos ayuda a estar atentos, sin preferencia alguna.
Eso es –ser consciente-, en donde no hay opción, ni condena, ni juicio, ni comparación o interpretación; sólo observación pura. Vivir en el momento presente implica un alto nivel de atención, lo cual posibilita ver las cosas como realmente son.

En resumen: Tan pronto como te das cuenta de que tu propia observación es la causa de todo, entonces, siendo ecuánime, puedes decidir crear otra realidad.

"Cambia la manera cómo miras las cosas y
las cosas que miras cambiarán".

“Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”

miércoles, 4 de mayo de 2016

domingo, 1 de mayo de 2016

El amor es el Camino de Unidad

Posted by fernanda on May 1, 2016 in Sufismo

¿Qué es la Unidad desde el punto de vista sufí y como realizarla? Los sufíes consideran que no hay más que una sola Existencia, y todo lo que existe es una manifestación de esa Existencia. Este principio que se llama comúnmente el Principio de la Unicidad de la Existencia no se origina simplemente en el campo de la fe o de la doctrina sino en el campo de la experiencia directa. No se puede comprender verdaderamente la Unicidad de la Existencia más que por la experiencia de esta Unidad al nivel más profundo del ser; una experiencia que revela la naturaleza divina que hay en nosotros, y nos hace descubrir que cada partícula del universo es la manifestación de la Presencia divina. La única aproximación que hace posible realizar esta experiencia es la del amor. En efecto, el amor es el principio unificador del universo y el único guía en el cual la humanidad puede confiar en su búsqueda de la verdad.

Si en su nivel más elemental el amor puede traducir la unión afectiva y sentimental entre dos seres, en su nivel más sublime él engloba de manera incondicional toda la creación divina, y conduce a la experiencia de la Unicidad de la Existencia. Según los sufíes, la experiencia de la Unicidad anula todas las distinciones convencionales entre las diferentes religiones, y hace saltar en pedazos todos los principios, reglas y leyes que dividen a los hombres. Quien ama a Dios descubre entonces que no hay más que una sola Existencia que se manifiesta a través de formas diferentes y variadas.

Al desaparecer la ilusión de la realidad individual, no se puede menos que constatar que no hay nada más que Dios, y como Hallâj, el sufí mártir, gritar lo que nos parece una expresión blasfema: Yo soy la Verdad .

Al alba del siglo XXI, somos testigos de un mundo que está llegando a ser más y más consciente de su multiplicidad, y que rechaza la unidad artificial y a menudo ilusoria con que algunos han querido investir diferentes momentos de la historia, ya sea por la dominación racial, religiosa, ideológica o cultural. En esta sociedad global debemos admitir un principio en el cual han insistido siempre los maestros sufíes, a saber que hay tantos caminos hacia Dios como individuos hay, y que todos esos caminos diferentes llevan al mismo punto: la Verdad absoluta que es una y la misma para todos. Toda otra aproximación parcial o reductiva no podrá sino agravar los conflictos y los desequilibrios del mundo de hoy.

Rumi, el gran poeta y maestro sufí, ilustra este punto con una historia: Se le dio a cuatro hombres de países diferentes, que no hablaban la misma lengua, con qué comprar en común lo que desearan. Cada uno de ellos quería comprar uvas, y lo dijo en su lengua que era incomprensible para los otros. Pensando en que querían cosas diferentes, cada uno intentó imponer su voluntad y terminaron en una disputa sobre aquello que había que comprar. Finalmente, pasó uno que hablaba todas esas lenguas, les compró uvas y puso fin a la querella. Así, según Rumi, sólo los hombres de Dios conociendo el lenguaje del corazón pueden salvar a la humanidad de sus divisiones y antagonismos.

En realidad, esta visión global que más allá de las palabras y de las apariencias abraza el sentido verdadero de las cosas, no es patrimonio del sufismo sino que constituye la esencia de toda espiritualidad verdadera. Krishna expresaba en la Bhagavad-Gita: Liberados de la pasión, del temor y del odio, colmados de Mí y tomando refugio en Mí, purificados por el fuego de la sabiduría, son numerosos aquellos que se unen a Mi Ser. Cualquiera que sea la manera en que ellos vengan a Mí, Yo los recibo con los brazos abiertos, porque cualquiera que sea el camino que ellos emprendan, estarán en Mi Camino.

El amor es la sola vía que puede conducir a los seres humanos a esta comprensión. Es solamente por la fuerza unificadora del amor que la humanidad puede sobrepasar sus discordancias y llegar al estado de Unidad. Aquellos que conciben la espiritualidad a través de otro camino que el amor provocan inevitablemente desorden y conflicto en el mundo.

Es solamente a través del amor que se puede por fin ver que todas las prácticas espirituales, cuando son cumplidas con la sinceridad del corazón, llegan a la misma meta y remontan a la misma fuente. Y es otra vez Rumi quien ha ilustrado este punto con su maravillosa historia de Moisés y del pastor:

Moisés, en el curso de uno de sus numerosos viajes a través del desierto, sorprendió a un pastor dirigiéndose a Dios: Oh, tú que comandas todas las cosas imploraba el pastor yo desearía tanto llegar a ser tu servidor para reparar tus sandalias y peinar tus cabellos; besar tus pequeñas manos delicadas, masajear tus piececitos, y barrer el polvo de tu habitación. Oh, tú a quién ofrezco mis cabras en sacrificio, tú, cuyo recuerdo es la causa de mis llantos.

Al escuchar todo ese parloteo, Moisés reprendió al pastor y le hizo saber que estaba dando pruebas de ser un infiel al pronunciar esas absurdidades blasfematorias e irrespetuosas. Después agregó: Las sandalias, los cabellos, y cosas parecidas, tienen que ver con alguien como tú y no con Dios. Él quería hacer entender al pastor ignorante: ¿Cómo tales palabras pueden ser dirigidas al Muy Alto? Dios no tiene necesidad de tales servicios. ¿A quién crees que estás hablando? ¿A uno de tu familia? Cumplir tales tareas puede ser valedero y meritorio frente a otro como tú, y no frente a la santidad de Dios, que es el Creador y que no ha sido creado como nosotros lo hemos sido. ¡Oh, hombre ignorante! tus pseudo plegarias son irreverentes y perjudiciales a la pureza de tu alma.

Cuando el pastor escuchó esos reproches viniendo de un profeta de Dios, profundamente avergonzado, se arrepintió por las blasfemias que había proferido. Luego, con el corazón quemante de dolor, desgarró sus vestiduras y huyó al desierto. Fue entonces cuando Moisés recibió una revelación que venía de Dios:

¡Tú has alejado de Mí a Mi devoto! ¿Has sido enviado para conducir a los hombres a la Unión, o para empujarlos en el camino de la separación de Dios y del desequilibrio? Yo he otorgado a cada uno una manera particular de comportarse y una manera personal de expresarse. Lo que para uno es meritorio, puede ser censurable para otro. A cada cual sus prácticas y costumbres. El amor de Dios está más allá de toda pureza o impureza. Yo no he ordenado la adoración de lo divino para tener un beneficio personal, pues Mi amor es una gracia que concedo a los que me aman. Su glorificación no agrega nada a Mi gloria; son ellos lo que devienen benditos y glorificados por esta gracia. Debes saber que Yo no contemplo la forma exterior de los discursos sino lo que ellos ocultan en su interior. Poco importa que las palabras pronunciadas sean poco respetuosas si el corazón es humilde y puro, pues el corazón es la sustancia que es el solo objeto de Mi atención. Yo deseo un corazón ardiente y no palabras y conceptos. Alumbra un fuego de amor en tu alma, Moisés, y quema toda expresión y todo pensamiento. Porque preocuparse de la forma exterior de las convenciones y de las prácticas es una cosa, privilegiar a aquellos cuyo ser interior arde de amor, es otra.

El credo de amor precisa Rumi está más allá de todas las religiones. Para los verdaderos amantes, la sola religión, la sola fe es Dios. Moisés, presa de remordimientos, pero transportado fuera de sí porque Dios iluminó su corazón con misterios divinos, partió a la búsqueda del pastor para hacerle saber que él podía adorar a Dios como su corazón ardiente lo deseara y que su aparente blasfemia era en el hecho una religión verdadera. Cuando lo encontró y se lo dijo, el pastor exclamó que él había sobrepasado tales preocupaciones y que estaba sumergido desde ahora en el amor divino. El pastor agregó que el impacto de los reproches que Moisés le había dirigido, lo había propulsado más allá del cielo, y que había alcanzado un estado que las palabras no podrían jamás expresar.

Rumi termina la historia aconsejándonos no olvidar que la imagen que se contempla en un espejo no es otra que nuestra propia imagen reflejada en él, y no la imagen del espejo.

En lo que a Dios se refiere insiste Rumi -, cualesquiera sean las palabras utilizadas para glorificarlo, siempre serán tan inadecuadas y poco convenientes como las del pastor de la historia. Si pudiéramos ver las cosas tal como son en realidad, lo comprenderíamos inmediatamente. Así, burlarse o rechazar la adoración que otro profesa a Dios, es dar prueba de arrogancia y de ignorancia.

Esta historia es notable en varios puntos: se puede encontrar allí una descripción de la esencia de la búsqueda espiritual del hombre. Rumi nos dice tres cosas: primero, que las únicas condiciones necesarias en el camino hacia Dios son el amor y la sinceridad. Segundo, que aquellos que conciben la espiritualidad a través de otro camino que el amor, como Moisés en esta historia, provocan inevitablemente desorden y conflicto en el mundo. Tercero, que el lenguaje del amor es el más profundo y mucho más universal que cualquier otro lenguaje conocido del hombre. Es verdad que Moisés era un profeta de Dios, pero aún para él, le era indispensable estar iniciado a los misterios del amor a fin de comprender el lenguaje del pastor.

¿Pero cómo alcanzar un tal estado de amor? En relación a esto, los sufíes citan el verso coránico: Dios ama a los hombres, después los hombres aman a Dios (V. 54), para mostrar que el amor de Dios debe siempre preceder al nuestro. En tanto que Dios no ame a un devoto y no se acuerde de él, será difícil para este recordar a Dios y amarlo. Al mismo tiempo, los sufíes citan la tradición sagrada que dice: Mi devoto se acerca más y más a Mí, acordándose de Mí, hasta que Yo lo amo. Y cuando Yo lo amo, él ve con Mis ojos, escucha con Mis orejas, habla con Mi lengua, coge con Mis manos y camina con Mis pies. Es decir, aunque el amor de Dios debe siempre preceder al nuestro, nosotros debemos sin embargo invocar su nombre y recordarlo, tanto como sea posible, si queremos atraer su atención sobre nosotros.

Para los sufíes, los seres humanos aprenderán en último término cómo amar, practicando el recuerdo de Dios. Recordar a Dios es desapegarse del ego a fin de dejar a Dios tomar posesión del ser; desembarazarse del egoísmo y del egocentrismo y servir a la humanidad sin esperar nada en cambio.

Desgraciadamente, vivimos en una época en la que la mayor parte de la gente recuerda más las canciones de moda, las imágenes publicitarias y las series televisivas que a Dios. Todos los valores de nuestra sociedad actual están al servicio de la promoción del ego y de sus ídolos. Los hombres ya no son idólatras en el sentido tradicional del término, pero los ídolos antiguos han sido simplemente reemplazados por nuestros bienes materiales y por individuos. Nuestro objetivo no es realizar a Dios en nosotros mismos, alcanzar los atributos divinos, sino satisfacer nuestros deseos y acumular cada vez más. Entonces, no es sorprendente ver cómo se acrecientan los conflictos nacionales, regionales y étnicos en cada rincón del mundo. Es posible que, más que en cualquier otra época, la falta de armonía exterior en el mundo refleje la falta de armonía interior en cada individuo. Esto se deriva del deseo elemental insatisfecho de los hombres que es el de amar y de ser amados. Hemos olvidado como amar y hemos perdido de vista la Unicidad de la Existencia porque en nuestra vida cotidiana nos hemos olvidado cómo recordar a Dios.

Javad Nurbakhsh
Traducido y extractado por Carmen Bustos de Dr. Javad Nurbakhsh.- Sufism and Psychoanalysis


viernes, 15 de abril de 2016

Belleza


El engaño que nos impide ver

La mente en un gran baúl de etiquetas: “agradable / desagradable”, “bonito / feo”, “importante / insignificante”, “amigo / enemigo”… En realidad, pensar no es otra cosa que sobreimponer nombres y formas a la realidad.
Con frecuencia, en el uso de las etiquetas de que dispone, la mente busca proteger al yo, responder a sus necesidades y fortalecerlo en su (ilusoria) sensación de identidad separada.
La mente se afana en esta tarea especialmente cuando el yo se ve amenazado, lo cual suele ocurrir con frecuencia en el campo de las relaciones interpersonales.
Para defenderse, autoafirmarse o destacar, el yo echa mano de etiquetas que tienden a descalificar a los otros. De ese modo, obtiene una sensación de seguridad y de superioridad, en las que se amuralla para tratar de exorcizar la inseguridad que lo atenaza.
Con ese modo de hacer, el yo fortalece, simultáneamente, su tendencia a la separación y a la rutina. Por lo que, en la medida en que nos identificamos con él, nos privamos de vivir la unidad que somos e impedimos experimentar la novedad del presente.
Necesita de la separación y del contraste –vive en la permanente comparación-, porque solo de ese modo puede autoafirmarse: viendo a los demás “frente a” él. Si la persona se instala en ese engaño, queda cegada para percibir la unidad que compartimos.
Por otro lado, se acomoda a la rutina, que le proporciona cierta sensación de seguridad, porque pensar no es sino poner nombres (conocidos) a todo lo que acontece. Por eso, cada vez que “etiquetamos”, nos cerramos a la novedad única que una persona o un acontecimiento encierran.
La consecuencia es clara: se incrementan la soledad y el aburrimiento. Es el destino del yo. Pero, dado que esas sensaciones también le incomodan, se verá lanzado de un modo compulsivo a buscar compensaciones, por la vía de la “distracción” permanente. Distraído y narcotizado, el yo tratará de sobrevivir, en una especie de noria hedonista, que no le conduce a ninguna parte, como no sea a incrementar el sufrimiento.
La identificación con la mente nos encierra en una prisión, hecha de ignorancia, en la que nos reducimos a circunstancias impermanentes, viviendo desconectados de nuestra verdadera identidad.