miércoles, 18 de marzo de 2015

Vivir desde el Ser



1 comentario:

  1. Ahora estoy generando sufrimiento sólo por el debate interno generado por una relación hacia la que siento aversión y ningún o poco apego.
    Si mi felicidad no dependiera tanto de unas u otras relaciones, si mi alegría no se resintiera por ellas, supongo que indicaría un núcleo podría intacto y a salvo de injerencias. Sin embargo no es así. Ciertas relaciones se me van colando como caballos troyanos aprovechando el sigilo de la tolerancia, la comprensión, la flexibilidad y una amalgama de tendencias en las que procuro atender los juegos de mi propio ego. No deja de ser una especie de ejercicio compasivo en el que termino extraviándome cuando no acierto con el debido remedio asertivo, justo cuando se precisa.
    Supongo que no es suficiente con ningunearse, ni luchar contra un ego que quiera o no ahí está, si termina por brotar como un géiser.
    Por ahí se decía que no se debe perder la compasión por uno mismo, amarse.
    Lástima no poder oír a la otra parte. Fijo que también expondría sus dimes y diretes.
    Bueno, si has llegado hasta aquí, muchas gracias por permitirme este desahogo.
    Que tengas el mejor día posible, es tiempo de pasear.

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